ESTRATIFICACIÓN SOCIAL EN GUATEMALA
La estratificación social se refiere a
la división de la sociedad en “niveles que se relacionan entre sí en términos de
supe ordenación y de subordinación, ya sea en poder, privilegios o rango” (Berger, 1967; 113).
También puede considerarse la estratificación social como “la existencia
de una
jerarquía sistemática de las posiciones sociales, cuyos ocupantes se consideran
entre ellos, superiores, iguales o inferiores” (Mayer, 1976; 16). Otra definición
indica que “estratificación
social significa la diferenciación de una
determinada población en clases jerárquicas superpuestas.
Se manifiesta a través de la existencia
de capas sociales superiores e inferiores” (Sorokin, 1956, citado en Cachón, 2001;
26).
Aunque en el uso más corriente se habla
de estratificación social, más que de desigualdad social, los términos
son sinónimos para todos los fines prácticos. La estratificación social se ha definido de muchas
maneras distintas. Pese a la multiplicidad de criterios de estratificación,
“desde
Platón hasta nuestros días la ocupación
ha sido el indicador más común de estratificación social” (Bendix y Lipset, 1972;
162). A lo anterior debe agregarse que la ocupación es el estatus más importante en las
sociedades industriales modernas (Tumin, 1974). El término estatus se refiere a “diferencias de
prestigio y respeto entre los individuos y los grupos dentro de una sociedad” (Mayer, 1976; 75).
En este trabajo se define la
estratificación social como la división de una sociedad en estratos de
personas que tienen desigual acceso a recompensas materiales y simbólicas, así
como de oportunidades
de vida, de acuerdo al criterio de valoración privilegiado por una sociedad.
Existen dos grandes teorías de la estratificación
social, de las cuales la más antigua es la marxista que se basa en
la propiedad de los medios de producción como principio estratificador. La otra teoría es la
funcionalista y puede decirse que fue elaborada en contraposición a la primera (Ritzer, 1988) ya que
estratifica a los individuos más en función de factores de carácter subjetivo,
tales como el prestigio.
Los sociólogos funcionalistas conciben
la estratificación social como natural y socialmente necesario. En relación
al primer punto antes mencionado, Warner (1960; 64) argumenta que la investigación de grupos
sociales en el mundo “claramente demuestra que alguna forma de jerarquización está
siempre presente”. En cuanto al segundo planteamiento, Davis y Moore (1945,156)
sostienen que “la principal necesidad funcional que explica la presencia
universal de la estratificación
es precisamente la necesidad afrontada por toda sociedad de colocar y motivar a
los individuos
en la estructura social”. Para decirlo más claramente, “existe una tendencia
inherente a asignar
los mayores bienes a los que se encuentran en los niveles más altos de
competencia y responsabilidad”
(Parsons, 1976; 156). Para los sociólogos funcionalistas, la estratificación
social es
necesaria en cuanto garantiza que las posiciones más importantes para el
funcionamiento de la sociedad
sean ocupadas por los más aptos.
1. Concepto de clase social
Con el desarrollo de la revolución
industrial inició la historia del concepto de clase como instrumento de análisis
social. La sociedad industrial relegó la tradición como factor de estratificación social.
La propiedad se hizo símbolo de rango e instrumento creciente de dominio.
En los inicios de la revolución
industrial, los capitalistas ocuparon el lugar de los grandes terratenientes y la
nobleza, mientras que el proletariado ocupó el de los trabajadores rurales y pequeños campesinos.
Para calificar a estos dos nuevos sectores carentes de tradición fue que por primera vez empleó la
sociología el concepto de “clase”. Dicho concepto, como todo concepto, es un modo útil de señalar
determinados aspectos de la realidad social, de hacer referencia a ésta. Ello significa que las
clases sociales “no son necesariamente entidades concretas que tengan pleno conocimiento quienes
participan en una sociedad. Si lo fuesen no necesitaría la sociología estudiar la estructura de los
sistemas de estratificación” (Barber, 1964; 84). En Guatemala y a quienes
aportaron para elaborar este trabajo de investigación. La anterior anotación es
útil para comprender la existencia de múltiples definiciones de clase social dentro de
la teoría sociológica, dado que no existe consenso entre los sociólogos respecto al significado
de la palabra clase (Bendix y Lipset, 1972). Uno de los primeros investigadores que
trató de responder la pregusta ¿qué es una clase social? fue Marx. Antes de que pudiera escribir lo que
entendía por clase social, Marx falleció, por lo que se desconoce su de clase social. Los
seguidores de Marx intentaron llenar ese vacío de la teoría elaborada por él, tal el caso de
Lenin (1961), quien concibió las clases sociales como grupos que se diferencian entre sí
por su posición en el sistema productivo, el vínculo que tienen con los medios de producción y la
parte de la riqueza social que reciben. En esta definición hay dos elementos
que destacan
para definir a las clases sociales: la relación con los medios de producción,
en términos de propiedad,
y el papel desempeñado en la organización social del trabajo, en lo que se
refiere a la organización
y control del proceso productivo.
La definición de Lenin es la más
utilizada en los textos marxistas, porque se centra en la propiedad privada que
es el factor fundamental del status social en las sociedades basadas en dicho régimen de propiedad
(Galeski, 1977). El status social es el rango que objetivamente le es conferido a cada
individuo por los demás miembros de la sociedad (Fichter, 1982).
Siguiendo la línea de pensamiento
propuesta por Lenin, Harnecker (1969; 16) propuso la siguiente definición
marxista de clase social: “son grupos sociales antagónicos en que uno se apropia del trabajo del
otro a causa del lugar diferente que ocupan en la estructura económica de un de producción
determinado, lugar que está determinado fundamentalmente por la forma específica en que se
relaciona con los medios de producción”.
Los anteriores autores identifican la
relación con la propiedad de los medios de producción como el principal
elemento utilizado por la teoría marxista para definir a las clases sociales.
No obstante,
no todos los teóricos marxistas están de acuerdo con ello. Para Poulantzas (1977;
12-14)
“las clases sociales son conjuntos de
agentes sociales determinados principal pero no exclusivamente por su
lugar en el proceso de producción, es decir, en la esfera económica”.
Sostiene que si bien para el marxismo lo
económico desempeña un papel fundamental en el modo de producción, lo
político e ideológico tienen un papel muy importante. Este criterio difiere ampliamente con los dos
anteriores que no consideran más que el aspecto económico.
La visión del concepto de clase social
de las teorías no marxistas difiere sustancialmente de ésta, ya que se centran
en considerar a la clase social como conjunto de individuos que comparten algún rasgo común.
Weber (1984) concibe la clase social como grupos de personas que tienen iguales oportunidades
de vida. Warner sostiene que “por clase social debe entenderse la existencia de grupos de personas
que creen estar en posiciones sociales superiores e inferiores” (citado en Littlejohn, 1975; 42).
Schumpeter (1995; 107) considera que clase social “es algo más que una agregación de miembros
de clase. Una clase se da cuenta de su identidad como un todo”. Para este autor una
particularidad de las clases sociales es que sus integrantes se comporten entre
sí de manera
diferente a como lo hacen con miembros de otras clases. Los miembros de una
misma clase tienen
vínculos cerrados de asociación entre sí y erigen barreras contra quienes no
son de su clase, lo que Schumpeter llama
“cohesión de clase”, constituida por los factores que hacen de cada clase “un organismo social
viviente”. Además, sostiene que la pertenencia a una clase social es una acción independiente de
la voluntad del individuo, ya que la familia es la verdadera unidad de la clase.